La comunidad educativa está formada por los distintos estamentos: alumnos(as), profesores, padres, administrativos, auxiliares y ex alumnos(as).
Para construir realmente una comunidad, se ha de situar la participación en el basamento mismo de la gestión escolar, constituyendo la clave de evaluación crítica de la organización del centro.
Entendemos la participación en el seno de la comunidad educativa como la aceptación y la puesta en práctica de una auténtica corresponsabilidad de todos sus miembros, conducente a la realización de la línea pedagógica del centro, a través de una acción coordinada que tiene en cuenta los valores personales y el servicio al bien común.
La participación se sustenta en el ejercicio de los principios de:
- Corresponsabilidad
- Cooperación
- Coordinación
- Autoridad |